jueves, 29 de octubre de 2009

Aparece video que complica más a la Utarc


“¿De dónde has sacado esa arma?”, dice un uniformado y se muestra el arma debajo de la almohada de la cama de Eduardo Rózsa Flores.

Miembros de la Unidad Táctica de Resolución de Crisis (Utarc) habrían puesto evidencias en las habitaciones de los supuestos terroristas liderados por Eduardo Rózsa, según imágenes difundidas de un video filmado después del operativo que terminó con la muerte de Rózsa, Árpad Magyarosi y Michael Dwyer en el hotel Las Américas de Santa Cruz.

En las imágenes difundidas por la red PAT se observa a personas vestidas con uniformes camuflados, con la cabeza y el rostro cubierto con pasamontañas, y armas de grueso calibre, que caminan en los pasillos cercanos a las habitaciones de los supuestos terroristas.

En el video se muestra un arma debajo de la almohada de la cama de Rózsa. Se oye una voz decir: “¿De dónde has sacado esa arma?”, y la respuesta es: “De ahí, del cuarto siguiente”.

La filmación, aparentemente, es realizada por la dragoneante Marilyn Vargas Villca, Karen, quien recibe una llamada telefónica y, tras colgar, transmite la orden: “El coronel dice que salgamos, ya”. No se comunican por nombres, pero sí se puede escuchar que a uno de los uniformados lo llaman Johnny o Jhon.

Fuentes de la investigación del caso terrorismo revelaron a La Razón que Johnny es el sobrenombre del capitán Wálter Andrade, quien comandó la Utarc y aseguró ante la Fiscalía que mataron a los tres supuestos terroristas porque los atacaron.

En las imágenes se observa que un uniformado maneja una mochila de color rojo y una flecha sobrepuesta lleva a leer la siguiente frase. “La Utarc colocando evidencias”. Esta misma mochila aparece en manos de Andrade en un video difundido días antes.

Las imágenes de ayer se hicieron públicas poco después de que se divulgaran otras donde se ve a Andrade junto a Ignacio Villa Vargas, El Viejo.

Fuentes del caso informaron que presumen que se filtra información porque parte del grupo que ejecutó el operativo se apropió de dinero de los terroristas y no lo compartió con el resto.

“Saca el reloj...” se escucha hablar en el video y se cree que se refieren al reloj de Rózsa. Además se muestra a un civil en el operativo, que se lo señala como a un agente venezolano o a un funcionario del Ministerio de Gobierno (Luis Clavijo).

También se muestra a dos personas con la cabeza cubierta, que se indica en las imágenes son Mario Tadic y Elöt Tóásó.

Video genera nueva polémica

Una vez difundidas las imágenes de parte del operativo en el hotel Las Américas, el oficialismo salió a negar la autenticidad del material, mientras que la oposición aseguró que esta es una prueba más que demuestra que el capitán Wálter Andrade conoce mucho más de lo que dice del caso.

El diputado oficialista Gustavo Torrico puso en duda la autenticidad del video y su colega y presidente de la comisión que investiga el caso terrorismo, César Navarro, fue cauto y evitó pronunciarse sobre el particular.

El diputado opositor Bernardo Montenegro destacó la importancia de esta nueva prueba en el proceso de investigación y acusó a Navarro de pretender “evitar que las pesquisas conduzca a la verdad histórica de los hechos”.

Montenegro reiteró ayer que harán lo necesario para viajar a Irlanda y Hungría para investigar los hechos y conexiones entre el grupo de Eduardo Rózsa y contactos y financiadores en Bolivia.

Fuente: La Razon 28/10/09

martes, 21 de abril de 2009

Traición a la patria

Por Carlos Alarcón*

El Presidente de la República en reiteradas oportunidades expresó públicamente que sus antecesores, por diversidad de razones, eran traidores a la patria, utilizando esta figura delictiva de manera maliciosa y distorsionada, puesto que únicamente debería aplicarse a los bolivianos que en una situación de guerra con otro país colaboren de cualquier manera con el enemigo.

En este sentido figurado existen mayores y mejores razones para considerar traición a la patria la renuncia explícita a la reivindicación marítima en nuestra relación con Chile que conlleva la redacción del artículo 267 parágrafo I de la nueva Constitución. Ni la presidenta Bachelet hubiera redactado mejor este artículo en consonancia con los intereses de Chile.

En lugar de afirmar categóricamente que Bolivia reivindica su derecho adquirido, irrenunciable e imprescriptible, de dominio sobre todo el territorio que le fue despojado por Chile en una guerra injusta de agresión y que le privó de una salida soberana al océano Pacífico, esta norma limita la reivindicación sobre el territorio “que le dé acceso” a este océano y su espacio marítimo.

Esta frase en condicional “que le dé acceso” convierte un derecho claro y categórico en una expectativa de derecho que, dependiendo de hechos futuros —que Bolivia algún día obtenga una efectiva salida al mar—, puede nunca llegar a concretarse. Con esto queda cerrada la puerta a nuestro país en el plano internacional para que demande la nulidad del tratado de 1904.

Como el territorio que le dé acceso a Bolivia al océano Pacífico y su espacio marítimo todavía no lo tenemos y podemos nunca tenerlo dependiendo de la buena o mala voluntad de Chile, entonces no tenemos derecho a nada hasta que no se verifique un hecho futuro e incierto que no depende de la voluntad unilateral de Bolivia. Esta increíble renuncia a nuestro anhelo más sagrado como nación se encuentra contenida en la nueva Constitución. Habría que preguntarle al presidente Evo Morales si así como ha traído expertos españoles para que redacten algunos artículos de la nueva Constitución en este tema del mar no ha traído especialistas chilenos.

Por un sentido de responsabilidad con la patria y la historia urge la modificación del artículo 267 parágrafo I de la nueva Constitución. En todo caso sería más conveniente para Bolivia que la Constitución no incluya ninguna declaración sobre este particular en lugar de una afirmación condicional que deja muy mal parados los derechos e intereses de nuestro país.

Los autores más renombrados de derecho constitucional hacen conocer la importancia de una coma o una letra en este texto, a diferencia de otras leyes en las cuales una palabra de más o de menos puede no tener una importancia significativa. En este caso juzguen los lectores si la frase “que le dé acceso”, en el contexto histórico de la reivindicación marítima de Bolivia, tiene o no importancia.

Presidente antes de ver la paja en el ojo ajeno hay que ver la viga en el propio.

*Carlos Alarcón
es abogado constitucionalista.

martes, 7 de abril de 2009

Circunscripciones indígenas

Por Carlos Alarcón*

Las circunscripciones especiales indígena originario campesinas para elegir diputados que integrarán la Asamblea Legislativa Plurinacional, según la nueva Constitución, funcionan bajo la lógica del voto universal, a diferencia de las representaciones de estas naciones y pueblos en las Asambleas Departamentales y Concejos Municipales que se rigen por las normas y procedimientos propios.

La nueva Constitución establece que en cada departamento, la mitad de los diputados de la Asamblea Legislativa Plurinacional se elige en circunscripciones uninominales y la otra mitad en plurinominales.

Con estos presupuestos constitucionales, la configuración de las circunscripciones especiales indígena originario campesinas debería responder a los siguientes criterios:

1. En esencia se trata de circunscripciones uninominales y no plurinominales; por tanto, sus candidatos se eligen por simple mayoría de votos válidos emitidos.

2. Todas las circunscripciones uninominales actualmente existentes (que quedaron configuradas para la elección del año 2005) son a la vez circunscripciones especiales indígena originario campesinas.

3. En todas las circunscripciones uninominales, por ser a la vez especiales, los grupos indígenas originario campesinos minoritarios que residan dentro de ellas podrán presentar candidatos de acuerdo a sus normas y procedimientos propios sin que para ello importe la cantidad mínima de personas que integran estos pueblos (Ej: si son 100 ó 500 podrán constituirse en organización política al único efecto de acreditar candidatos en la respectiva circunscripción).

4. Si en una circunscripción uninominal existen varios grupos indígenas originario campesinos minoritarios, todos ellos podrán constituirse como organizaciones políticas y acreditar sus respectivos candidatos.

5. La Corte Nacional Electoral reconocerá la personalidad jurídica y los candidatos de estas organizaciones sin que para ello importe la cantidad mínima de miembros que los componen.

6. En todas las circunscripciones especiales por ser a la vez uninominales, la competencia dentro de ellas es abierta, libre y democrática. En éstas pueden competir los candidatos de todas las organizaciones políticas, sean o no sean indígenas. Los indígenas pueden elegir a un no indígena y a la inversa.

Con esta solución obtenemos las siguientes ventajas comparativas a las propuestas de la Cámaras de Diputados y Senadores:

1. No necesitamos forzar arbitrariamente un número de 14 circunscripciones especiales.

2. Todos los pueblos indígenas minoritarios pueden presentar candidatos y competir libremente sin depender de la manipulación sindical de la CIDOB, Conamaq y CSTUCB.

3. Los bolivianos nos integramos y no nos separamos por razón de etnia u origen. Se dejan de lado guetos electorales.

4. El voto libre y universal cobra eficacia, sentido y plenitud.

5. Se enriquece la democracia porque los indígenas pueden votar libremente por un candidato no indígena, si consideran mejor esta opción y a la inversa.

*Carlos Alarcón
es abogado constitucionalista.

domingo, 5 de abril de 2009

La herencia romana

Por Humberto Vacaflor*

A mediados de febrero se produjo un agrio debate entre México y Estados Unidos. Un funcionario norteamericano había dicho que el Estado mexicano ha perdido el control de varios puntos de su territorio, porque los controla el narcotráfico.

Felipe Calderón respondió indignado y retó a su homólogo Barack Obama a enviar a algún funcionario para que lo acompañe a cualquier punto del territorio mexicano. Podía haber hecho alguna alusión al Bronx de Nueva York, donde la Policía no tiene entrada, pero parece que no es su estilo.

Si este mismo debate se diera con el gobierno boliviano, ¿se podría dar una respuesta tan atrevida como la de México? Si llegara un observador, ¿se lo podría llevar al Chapare, allí donde los policías son emboscados y algunos asesinados? ¿Se lo podría llevar a Achacachi, donde la Policía no ha podido investigar el último linchamiento?

Más complicado sería tratar de llevar a los observadores a la mina Himalaya. Allí los comunarios están armados, armados con las armas que arrebataron a la Policía hace apenas una semana, cuando anunciaron que habían “nacionalizado” la mina en contra de las leyes. Llevarlos a Huatajata sería un problema, porque todavía Víctor Hugo Cárdenas no ha recuperado la casa que los vecinos masistas decidieron “nacionalizar”.

La idea que está detrás del debate entre Estados Unidos y México es que hay algunos “Estados fallidos”, y que la fuerza del narcotráfico es demasiado para algunas estructuras nacionales. Al narcotráfico le gustan países donde no hay gobierno, o, si los hubiera, fueran gobiernos amigos, aliados o —mejor todavía— socios.

Lo que quiere el narcotráfico es destruir el Estado, de tal manera que no existan leyes, y menos todavía acuerdos internacionales que se deba respetar. Lo ideal para los narcos sería que Bolivia, por ejemplo, no fuera un país con un gobierno, sino un territorio dividido en aldeas controladas por pequeños caudillos. Que no sea una nación, sino una multitud de nacioncitas.

A este propósito quiero compartir con el sufrido lector estas palabras del historiador portugués Joaquín Pedro de Oliveira Martins, extraídas de su Historia de la Civilización Ibérica acerca de la herencia que dejó la ocupación romana en la península: “La ocupación romana desprendió a España de África hacia Europa, hizo de un pueblo semibárbaro y casi nómada, como su hermano de las costas fronteras al Sur, una nación en el sentido europeo de la palabra, esto es, una reunión de hombres congregados por un sistema de instituciones fijas y generales y unidos no sólo por un pensamiento moral sino también por lazos de orden civil, político, militar e intelectual. El carácter de estos lazos con que la ocupación ligó a España era romano, procedía del fondo de las ideas de los pueblos indoeuropeos, y por ello el dominio que ahora va a terminar, además de haber dado forma y constitución externa a la nación, le reveló un orden de sentimientos y nociones que ésta se asimiló y para siempre la separarán de los pueblos a que por la raza parece haber primordialmente pertenecido. A la vida berebere o bárbara siguió una existencia socialmente culta: la aldea es una ciudad y la tribu quedó absorbida en el seno del Estado”.

*Humberto Vacaflor G.
es periodista.

sábado, 14 de marzo de 2009

¿Hacia dónde nos encaminamos?

Manfredo Kempff Suárez*

El editorial de La Razón de ayer hace reflexionar desde el momento en que se pregunta qué es lo que quiere el Gobierno; cuáles son sus intenciones y los medios para cumplirlas; cómo hacer una revolución en democracia; y el papel que juegan las etnias en el cambio anunciado.

Ciertamente, como se ven las cosas, estamos camino del abismo de manera irrefrenable. Si el MAS significa “movimiento al socialismo”, debemos hacernos a la idea de que el Gobierno busca esa meta, pero he ahí que existe una confusión que también advierte el referido editorial de La Razón: ¿vamos hacia el socialismo o hacia un manifiesto y desordenado populismo? Porque hay que hacer notar que Evo Morales sigue fielmente los pasos de Hugo Chávez y que éste, el déspota venezolano, habla de un socialismo del siglo XXI, que no es otra cosa que el más desgraciado de los populismos.

Esa es, al parecer, la vía que va tomando el gobierno del MAS, sus solapados aliados del MBL, y sobre todo, sus milicias que actúan torpemente bajo la denominación engañosa de “movimientos sociales”. ¿Qué tipo de socialismo se percibe en el país? ¿Las nacionalizaciones tal vez? ¿La toma de tierras o el avasallamiento de propiedades privadas de los adversarios políticos? ¿Redimir a las etnias aymara y quechua, además de los pueblos abandonados del oriente? ¿Decirles a los indígenas que el país es suyo y que, por tanto, tienen que reclamarlo como tal atacando a los no “originarios”?

Eso no es socialismo, ni mucho menos. Aquí en Bolivia lo que se está imponiendo, día a día, es una dictadura racial. Eso sí que es algo palpable. Eso está descaradamente contemplado en la nueva Constitución. Los movimientos “originarios” son el núcleo de esta “revolución en democracia”, donde no se perciben las libertades democráticas, por una razón: porque al Gobierno, empezando por S.E. y siguiendo por el Vice hasta el último peón, están decididos a imponer sus criterios fácticos como ya lo han anunciado: a las buenas y a las malas.

Y, lamentablemente, va a tener que ser a las malas. Porque a las buenas nadie se va a dejar arrebatar su patrimonio ni aguantar mucho tiempo más los inconcebibles abusos que estamos viendo y lo que vienen anunciando aquellas “ladillas de la revolución”, que son las que se envalentonan ante la ausencia de autoridad y se convierten en “el” poder. Son los que hacen fechorías, como el último asalto a la casa y atropello a la familia del ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas. Cosas como esa las veremos con mayor frecuencia. Lo que sí debe tener en cuenta el MAS y sus seguidores es que ante la ausencia de autoridad o ante su inconcebible permisividad, la gente se va a defender por su propia cuenta. De ahí a la “ley de la selva” no hay ni un paso más que dar.

La Constitución será culpable de muchas de las desgracias que nos sucedan a futuro. Que no se crea que por plantar una wiphala en una propiedad privada, eso pasará a las comunidades o a los asaltantes que actúan bajo el nombre de “sin tierra” o “sin techo”. Además, la wiphala en el oriente boliviano no tiene la menor representación y por lo tanto no es credencial para justificar despojos. Decía hace pocos días algún colega columnista que, por ejemplo, en Santa Cruz, sólo se reconoce como símbolo patrio a la bandera nacional y la departamental. El escudo de armas, por cierto que también. Pero ese estandarte similar al de los gay, no.

Este camino al socialismo que pretenden algunos politiquillos resfriados —pendejetes además— no nos llevará sino a mayores descalabros de los ya sucedidos. Acabaremos el 2009 con la caca hasta el cuello, porque todo se hace mal, la corruptela es mayor que nunca, y porque hemos dejado escapar gran parte de nuestro futuro económico en chabacanerías estúpidas, que han concluido con desfiles militares y cantos del himno nacional. En cuanto se entona el himno nacional en el Palacio o el Congreso, hay que echarse a temblar, porque algún disparate mayúsculo se ha aprobado. En esas estamos al comienzo del tercer año de gobierno masista.

*Manfredo Kempff S.
es escritor y diplomático.

martes, 9 de septiembre de 2008

República y Constitución del MAS

Por Carlos Alarcón

En las puertas de un proceso para aprobar la nueva Constitución me veo obligado a dejar de lado la coyuntura y concentrarme en los defectos estructurales del proyecto de Constitución del MAS, para evitar que los cantos de sirena de doña Peque lleven al barco de Bolivia a estrellarse contra las rocas de la división y la anarquía.

El primer tema de análisis de este artículo son las razones por las cuales este proyecto de Constitución no incluye el concepto de “República”. A diferencia de un Estado monárquico o aristocrático, la República es un Estado constituido sobre la base de la unión de ciudadanos libres e iguales. En las monarquías y aristocracias los ciudadanos no tienen los mismos derechos y deberes con relación a la cosa pública, la inmensa mayoría o una parte importante de ellos están al servicio de una persona (monarca) o de un grupo privilegiado de personas (aristócratas) que detentan el poder.

En la Constitución del MAS se reconoce una aristocracia indígena, un grupo privilegiado de personas que tienen mayores derechos y privilegios con relación a los demás ciudadanos. Los que forman parte de las 36 naciones indígenas, muchas de ellas con escasa cantidad de población. Los siguientes contenidos demuestran esta afirmación:

1. Sólo pueden desempeñar funciones públicas desde portero de ministerio hasta Presidente de la República los que hablan dos idiomas oficiales, el castellano y una de las 36 lenguas indígenas reconocidas, con exclusión del 67% de los bolivianos que son monolingües. Este requisito, actualmente, únicamente lo cumplen los que pertenecen a las llamadas naciones indígenas.

2. Los miembros de las naciones indígenas tienen doble voto, en las circunscripciones especiales y en las ordinarias y tienen una representación política mayor a la de los demás ciudadanos porque estas 36 naciones (algunas no llegan a 1.000 habitantes) están obligatoriamente representadas en la Asamblea Legislativa Plurinacional, sin que para ello importe su peso poblacional específico.

3. Los miembros de las naciones indígenas tienen acceso exclusivo a los recursos naturales renovables y forestales que están en sus territorios, recursos que son de propiedad de todos los bolivianos; y tienen una participación preferente en los beneficios económicos derivados del aprovechamiento de los recursos naturales no renovables.

4. Un ciudadano que no pertenece a una nación indígena estará sometido a los usos y costumbres y a las autoridades de la jurisdicción indígena cuando sus actos tengan algún punto de conexión con el territorio en el que viven estos pueblos (el proyecto habla de la consolidación de los territorios ancestrales).

La república no acepta bolivianos de primera y de segunda. Todos participan por igual en la cosa pública. La Constitución del MAS no quiere una convivencia entre iguales; desea establecer una aristocracia indígena con privilegios a favor de este sector de la sociedad.

Afirmemos: ¡Viva la República!

*Carlos Alarcón
es abogado constitucionalista.

jueves, 7 de agosto de 2008

ABSURDO REFERENDUM

Por Cesar Castillo

Estamos a pocos días de que se lleve a cabo el referéndum revocatorio, aquel proceso que en los últimos meses ha generado expectativas en los diferentes sectores del acontecer nacional.

En primer lugar, el gobierno y sus seguidores, quienes en primera instancia esperan y hacen fuerzas para que los resultados de dicho referéndum permitan ratificar el apoyo que tubo Evo a inicios de su gestión y que este apoyo se constituya en la base de legitimidad que necesita para poder instaurar la constitución masista. y que en segunda instancia esperan que los resultados puedan destituir la mayor cantidad de prefectos opositores posibles, de tal forma que el mapa político converja a su favor.

En segundo lugar, las regiones opositoras esperan que los resultados muestren a Evo que ya no cuenta con el apoyo de la mayoría de los bolivianos. Pero su objetivo fundamental es ratificar a sus prefectos y de esta forma brindarles legitimidad para implementar sus estatutos autonómicos.

También existe un tercer sector el cual carece de relevancia, está conformado por los prefectos opositores a Evo que carecen de apoyo de sus regiones, los cuales prácticamente ya están empacando para retirarse a casa.

Si calculamos las posibilidades de éxito que podrían tener cada sector en base a las tendencias actuales en el país podemos vaticinar lo siguiente:

Los masistas tienen el apoyo necesario para ratificar a Evo pero no el suficiente como para revocar el mandato a los prefectos de las regiones opositoras.

Las regiones opositoras cuentan con los votos necesarios para ratificar a sus prefectos pero están muy lejos de contar con los votos necesarios para destituir a Evo.

En base a estos resultados “más probables” podemos concluir que después de que se conozcan los resultados del domingo, la configuración política de Bolivia continuará siendo la misma, nada va a cambiar. Ambos proyectos de país continuaran siendo excluyentes, y persistirá la abstinencia a negociar y dialogar.

Dado esto, lo único que habremos hecho con este referéndum es haber desperdiciado tiempo, recurso valioso que debería haber sido utilizado para dialogar y reconciliar al pueblo boliviano. Y peor aun, la consecuencia más grave es que este proceso agravo las grietas que dividen a los bolivianos y nos acerca al enfrentamiento catastrófico definitivo.

Dios salve a BOLIVIA!!